No te tapes la nariz

jueves, 28 de julio de 2011

Mis cojines nuevos

Hace dos semanas me llegaron unas telas preciosas que pedí por internet y con las cuales he hecho unos cojines, que me han quedado bastante decentes.

La verdad es, que empiezas a trabajar con la magnífica máquina de coser que he descubierto este año, y oye...sorprendentement ¡salen cosas majas!.

Me quedan pendientes otros 3 cojines pequeños para la cama. Tiempo al tiempo. He de pedir más telas.

¡¡A ver que os parecen!!




lunes, 18 de julio de 2011

ZORIONAK ANITA!!

Mi amiga Anita y su amigo "Motores" cumplen añitos en breve, y ella me ha encargado una invitación para dicha celebración.

Anita es una niña muy risueña a la que todo le gusta. No hay nada que le disguste y siempre está feliz cómo una perdiz.

Por éso, en su barrio, ella es muy conocida y querida y siempre está rodeada de amiguitos con los que comparte sus mejores momentos. Y aunque a veces, tiene épocas malas, pocas veces la oiremos quejarse y si es así, lo hace siempre con humor y con una sonrisa. 

Da gusto gente cómo ella, porque contagia su buena energía y su espíritu de niña.

Así que Anita, ¡feliz 46 cumpleaños!
ZORIONAK!!!!







martes, 12 de julio de 2011

Las flores de casa

En primavera os conté, que me fuí a comprar flores para la terracita de casa. Os prometí que subiría las fotos cuando estuvieran un poquito más crecidas.

Pues bien: ya van creciendo, pero...mmmhhh...tampoco se me ponen muy bonitas. Las plantas y yo no nos llevamos muy bien. Y mira que las riego, las echo abono, las mimo...tendré que hablarlas y mantener largas charlas con ellas.

En fin, será el clima euskaldun, que no ayuda demasiado.








miércoles, 6 de julio de 2011

AMETS & JON UN AÑO

¡Ay ama!
Esta semana, el domingo, 10 de julio, hará un año que me casé con mi amor.
¡Cómo pasa el tiempo! y que agustito estoy; la verdad es, que nada ha cambiado y que nuestra relación sigue tan bien cómo siempre (virgencita que me quede cómo estoy).

Recuerdo aquel día con mucha nostalgia, porque ya se acabó. Tanto tiempo de preparativos...para que en pocas horas pase todo, aunque pude apreciar cada minuto, cada instante y cada momento. Mañana mismo me volvería a casar.

Pero la sensación con la que me quedé es de absoluta felicidad. Salió un día redondo; un sol reluciente, todo el mundo pudo asistir, la comida increible, el baile, el karaoke, la cena...todo inolvidable.

Y es éso lo que siempre perdudará en nuestros recuerdos: LA FELICIDAD NUESTRA Y DE NUESTRA GENTE.

Cuando seamos viejecitos y miremos hacía atrás, sonreiremos y satisfechos, podremos decir que fue uno de los días más felices de nuetras vidas.